lunes, 26 de febrero de 2007
Hasta mañana tía buena....
Habíamos pasado tiempos difíciles, muy difíciles; para empezar ni siquiera teníamos una relación estable, yo siempre fui un loco enamorado y tu un pájaro libre, pero hacía de nosotros una pareja peculiar, quizá divertida, pues la gente no nos veía como pareja, ya que no encajaba mucho tu forma de actuar hacia mi pero aún encajaba menos el hecho de que yo tuviera algún tipo de relación contigo. Siempre nos veían juntos y con mucha gana de tomarnos unas copas, ser los últimos en cerrar el bar de turno y los que nunca cogían el teléfono al día siguiente debido a las consecuencias del anterior. Esa era la imagen que dábamos al exterior. Nunca había muestras de cariño en público. A veces pienso que ni siquiera las hubo de una amistad especial. ¿Tal vez deformación profesional? A pesar de muchos estaba ahí, a pesar de muchos que nada veían estaba ahí, de una forma fuerte (hoy me hubiera gustado decir indestructible).
- Hasta mañana tía buena
- Hasta mañana cariño
- Te quiero tía buena
- Te quiero...
Me di media vuelta y esperé un rato, como siempre, hasta que el tiempo transcurrido te hiciera creer que estaba dormido a sabiendas de que no lo creerías... como siempre.
Como siempre esperé tu beso en mi espalda, esperé... Ni un movimiento, ni un gesto, los segundos transcurrían eternos. No se cuanto tiempo pasó, tal vez media hora, quizá una, no se, no recuerdo la hora en que nos acostamos ni cuanto tiempo estuvimos haciendo el amor. Encendí la luz para ver el reloj. Sus agujas marcaban las tres y diez y estabas dormida. En aquél momento desfilaron por delante de mi tantos recuerdos... Las vivencias se agolparon en mi cabeza y fluyeron a la velocidad de la luz, creo que fueron los momentos mas intensos de mi vida, todos los lugares que recorrimos antaño pasaron por mi mente en cuestión de segundos; sabía que dormías y aún así esperaba ese beso que nunca llegó.
Comprendí entonces que te había perdido.

